Soltó la tierra la furia, saltó el cielo aleluya, y mientras se paseaban las emociones, mientras bailaban las canciones... Salió del tronco tu mano, y pongo mis uñas en tus labios. No veo tus ojos pero veo las ramas de los árboles tejiendo entre las nubes, escucho el río, y te deseo.
Un estrella fugaz corre a prisa de los deseos, y yo en la lamparita hago burbujas para ti.
A media noche me enfrío entre tropiezos, y tengo asuntos irresueltos recitándome en los sueños. Hundo las manos en las dudas extasiadas, llueve sensación y yo sin pulso.
Beso mi escafandra, y nado en tus corrientes, vuelvo a estar cantando mirándome desde el puente.
El viento se estira de tal manera hasta mis oídos, susurra tu textura, yo hago como si escuchase.
Ahora, corre por la cueva al laberinto con mis pies, llega, y devuélveme sólo lo que ves.
Y no busco nada más.
Se cierra el sol, se baña en mar.
Escamas impulsan mis resbales, estoy donde quería estar.
Los días saben olvidarse muy bien de quienes eran el día anterior,
yo como día, recuerdo algunas noches.
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