Lanzándose al cielo,
con júbilo encendido,
llegando más alto,
se quede prendido.
La inquietud dormida,
el pulso intacto,
la belleza pura,
de un solo acto.
Espiral sensacional,
fantasía golpeada,
entre el bien y el mal,
suspiro de hada.
Por los ojos de un añejo bosque,
la melodía tierna y desnuda,
los ecos hondos y risas huecas,
la tierra viva, la mano muda.
26 mar 2011
11 mar 2011
Empuñando el alma
Se oxidó el atardecer,
se quedó el vapor,
de lágrimas viejas y cansadas,
se escondió al nacer,
se quemó de amor,
en páginas secas, gastadas.
se quedó el vapor,
de lágrimas viejas y cansadas,
se escondió al nacer,
se quemó de amor,
en páginas secas, gastadas.
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