28 feb 2010
Caos.
El sueño interrumpido, el cielo encendido, al ver todo moviéndose, al ver las calles cayéndose. Seguían mis pies en tierra, pero inestables, todo se ha vuelto guerra, contra lo impredecible e impensable. Luchamos por la sobrevivencia, imploramos clemencia, pero no existe un dios, ni aquella superior voz. Escuché el viento en los árboles, las hojas al compás, creí que todo terminaba, y le dije a mi alma: a dónde irás. Pero los desastres asesinos, consecuencias confabuladas con los distintos destinos, la reunión por el vecindario de todos los vecinos, los que se fueron y que no vimos. Dejen de preocuparse, ocúpense, basta de aterrorizarse, libérense. Ahora cien almas vuelan, y más vale sostener las nuestras bien fuerte, ahora los hombres velan, por leyes de la vida y la suerte. Tierra madre de la naturaleza, déjame beber de tu fuente, del agua de tus frutos, no dejes que me encuentre. A veces mis pasos se echan a correr, y los busco dónde sólo mis ojos pueden ver, y no hallo más que misterios caducando y delirando, dibujando huellas viejas que en el mar se van borrando. Furioso, hermoso y peligroso, perfecto para huir, de una vez por todo de este infierno, y bajo el agua mi alma hundir. Dejar fluir el tiempo espacio, la causa el efecto, olvido y presagio, lo exacto e imperfecto, la razón y lo que ya no tiene vuelta ni caso.
22 feb 2010
20 feb 2010
Que bien se siente
Apreté mil veces los puños, deseando muy por dentro tu estadía
que ingenúa fui a veces, creyendo que lo sentía.
Mientras en ti pensaba, sacarte de mi mente me proponía
me apronté siempre al momento, en el que todo moriría.
Me acostumbraste a dudar siempre de lo que decías,
a pensar que no sería duradero, que ya pronto acabaría.
Noches enteras esperando a aquella en que te vería,
sentí ganas de rasguñar mis piernas cuando me di cuenta que aquello no sucedería.
Llegaría medio nerviosa, con el estómago anidando mariposas
esperaría a que me tomaras por los brazos, y luego persiguieras mis pasos.
Anhelaba tanto tus ojos traviesos, y se que fue por esos
que se me hizo fácil necesitarte, y por los que alguna vez creí, ibas a quedarte.
Se que bastan horas, para volver a pensar en ti
y ya no corras, las cosas ya se han quedado así.
Me fue más fácil que otras veces, no lo niego
pero algo me dice que es cansancio la razón, y que te extraño apenas puedo.
Mi corazón es más terco de, lo que esperaba que fuera
no entiende por si mismo, llora en invierno, y vuelve a caducar en primavera.
No supe negarme a volver a intentar algo contigo
tenía claro no eras para mi, sin embargo quería que todo de ti estuviese conmigo.
Es sierto que nunca es tarde, y que lo último que se pierde es la esperanza
pero ya no siento ganas de más alarde, ni de encontrar algo de diversión en la venganza.
Nunca me interesó hacerte daño, nunca quise me entendieras
en ti buscaba quizás un dueño, y que entre todas me eligieras.
Cómo no fui capaz de dejar lo complicado, y buscar otro camino
si nunca perteneciste tú a mi lado, para qué jugar con el destino.
No tuve nada que decirte, cuando quisiste despedirte
ya no tenía nada de qué hablarte, incluso antes de apostar a dejarte.
Esta noche es una más de aquellas, en las que en mi alma se posan mil estrellas
en la que mis ideas entran en calor, y es una lástima no estés en ninguna de ellas.
Esta ruleta rusa de amoríos, hoy no deja espacios sombríos
pierde la intensidad que debería significar tener que dejar de pensar en tus labios junto a los míos.
Se, te perderás cuando te des cuenta, que te he dejado un gran vacío
pero ya te he soltado la rienda, y es hora de navegar cada uno en su propio río.
que ingenúa fui a veces, creyendo que lo sentía.
Mientras en ti pensaba, sacarte de mi mente me proponía
me apronté siempre al momento, en el que todo moriría.
Me acostumbraste a dudar siempre de lo que decías,
a pensar que no sería duradero, que ya pronto acabaría.
Noches enteras esperando a aquella en que te vería,
sentí ganas de rasguñar mis piernas cuando me di cuenta que aquello no sucedería.
Llegaría medio nerviosa, con el estómago anidando mariposas
esperaría a que me tomaras por los brazos, y luego persiguieras mis pasos.
Anhelaba tanto tus ojos traviesos, y se que fue por esos
que se me hizo fácil necesitarte, y por los que alguna vez creí, ibas a quedarte.
Se que bastan horas, para volver a pensar en ti
y ya no corras, las cosas ya se han quedado así.
Me fue más fácil que otras veces, no lo niego
pero algo me dice que es cansancio la razón, y que te extraño apenas puedo.
Mi corazón es más terco de, lo que esperaba que fuera
no entiende por si mismo, llora en invierno, y vuelve a caducar en primavera.
No supe negarme a volver a intentar algo contigo
tenía claro no eras para mi, sin embargo quería que todo de ti estuviese conmigo.
Es sierto que nunca es tarde, y que lo último que se pierde es la esperanza
pero ya no siento ganas de más alarde, ni de encontrar algo de diversión en la venganza.
Nunca me interesó hacerte daño, nunca quise me entendieras
en ti buscaba quizás un dueño, y que entre todas me eligieras.
Cómo no fui capaz de dejar lo complicado, y buscar otro camino
si nunca perteneciste tú a mi lado, para qué jugar con el destino.
No tuve nada que decirte, cuando quisiste despedirte
ya no tenía nada de qué hablarte, incluso antes de apostar a dejarte.
Esta noche es una más de aquellas, en las que en mi alma se posan mil estrellas
en la que mis ideas entran en calor, y es una lástima no estés en ninguna de ellas.
Esta ruleta rusa de amoríos, hoy no deja espacios sombríos
pierde la intensidad que debería significar tener que dejar de pensar en tus labios junto a los míos.
Se, te perderás cuando te des cuenta, que te he dejado un gran vacío
pero ya te he soltado la rienda, y es hora de navegar cada uno en su propio río.
Lloro y vuelvo a reír
Los sabores ácidos le hacen compañía a mi risa loca,
va corriendo a todo dar la alegría por mi boca,
con la que tantas veces he gritado,
con la que sonríe despues de haber besado.
va corriendo a todo dar la alegría por mi boca,
con la que tantas veces he gritado,
con la que sonríe despues de haber besado.
19 feb 2010
Latiendo un corazón de amor sin dueño
Será por despecho que saco provecho a lo que no me corresponde, o será simplemente que la luz se ha vuelto a apagar y ya ni se por dónde. Quién dijo que el amor vivía adentro mío, ha hecho que en mi corazón se haya vuelto todo un lío. Y ahora qué mas da cuánto tiempo me costará, volver a sentir sin pensar en sufrir. No se tanto como alguna vez creí, vuelvo a equivocarme es horrible y sólo así. Tendrá el amor estrategias o filosofías siertas, para revivir tantas historias perdidas, ya muertas. Habré dejado a caso mi alma demasiado suceptible, será que es fácil jugar conmigo, quizás con el tiempo me he vuelto predecible. Desde este momento el mundo pareciera quedarse quieto, esperando a verme resbalar al no estar mis pies sujetos. En qué estaba pensando cuando "hacía lo correcto", ahora analizando yo me he buscado mis defectos. Olvidé mis zapatos mientras me sentía a gusto, y es ahora descalza sobre este dolor que suele llegar justo. El cielo ahora son sólo sol y nubes pesando en mis manos, las que duelen al sentir que sufren en un cuerpo extraño. Y sigue palpitando la angustia de un amor, que hoy se entierra para nunca más ver el exterior. El consuelo es lo único que queda y nunca lo he valorado, debe ser por eso que ahora la esperanza se me ha escapado. Nostalgia de mirar por la ventana en mil colores, y finalmente no quedó más, que tristes, marchitas, e invisibles, flores.
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