18 may 2010

Lluvia, aleluya

Vuelva envuelta en luz la voz que llenaba cada suspiro en silencio, y recorría el camino que hacen los laberintos que llevo dentro. Deshatense los nudos que ciegan mi voluntad, quiero desempuñar lo crudo de mi soledad, soplar el polvo que cubre este lóbrego lugar, que vuele como la noche, ilumine, caiga lo demás al mar. Dudas, miedos, abismos, espasmos, dolor que espanta signos de descanso, ya no ir descalza quebrando mis sentidos, despegar que alcanza y me saque del ruido. Colores vivos ocultos bajo la intemperie, puesta en vitrina del altar y un tumulto me niegue, correré lo más lejos hasta abrazar los ecos, duplicarase mi rostro de tanto reír con labios secos. Humedecida escafandra que abraza mi luna, irán creciendo mis brazos por encima de la cuna, y caducará el regazo de dudas que me resfriaba, podrá volver a ser invierno durante mil temporadas. Sol... Otra vez, sol...

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