La hoja de agua y venas como marcas en mis manos, transmitiendo las sensaciones a través de los años, siempre queda un sol por ver, y una vida como una flor por florecer.
Mi corazón se ha vuelto una fotocopiadora que revela tu cuerpo a la aurora y despertando el frío se vuelve nieve al tantear las sábanas buscando tu relieve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario